Contemplando la lucha libre en vivo por primera vez
Una experiencia completamente increíble, ver la lucha libre en vivo y en directo por vez primera, y con grandes luchadores y un espectáculo de calidad.
La fascinante aventura de la 686 Lucha Libre comenzó para mí, en una charla entretenida, algo sorpresiva y aparentemente ocurrente. Debo confesar que la primera vez que fui invitada, no me fue posible asistir, pero esa curiosidad por vivir cara a cara, lo que en algún momento miré en la televisión los domingos, esas luchas llenas de acrobacias y chiflidos, esas famosas películas de El Santo y sus adversarios, me motivaron a esperar la fecha del evento y llegar a la Arena Woman Star.

El espectáculo dio inicio, cada lucha fue mostrándome como la afición se hace una sola en el disfrute de cada encuentro, fue recordar esos programas, donde los gritos, la euforia y la pasión se dejaban sentir a través de la pantalla, pero en ese momento yo era parte de esa experiencia viva (eso si, me tomé una foto con Miss Tiger y en el fondo sale un luchador desconocido que algunos llaman «Gato Cola Chueca», pero su nombre real lo desconozco).
Con certeza les digo, que al principio me quedé como en pausa, sólo viendo, escuchando y divirtiéndome con cada comentario, los gritos, los silbidos, las risas que invadían la Arena, una parte de mí, deseaba lanzarme a gritar, a abuchear y hasta silbar, pero repito, estaba en pausa, extasiada de ver tanta efusividad. Eso sí… reí mucho y pude admirar muy de cerca, el gran profesionalismo de los que hacen posible que todo suceda, los luchadores (mis respetos para todos ellos)… con sus bellos atuendos, sus máscaras, sus personajes originales, algunos dramáticos, agresivos, lindos, pero el ver a las mujeres luchando me reveló la valentía, la belleza y el amor a la Lucha de todos y todas los que fueron parte del evento. Fue un deleite ver como las mujeres fueron mostrando todo su talento, se entregaron en cada lucha y junto con todos los luchadores nos regalaron una noche intensa y espectacular.
A pesar de que no logré detonar toda mi efusividad en ese primer evento, quedó una fecha ya programada para la siguiente lucha… y no fue cualquier fecha, fue en ese momento cuando me presentaron a un nuevo personaje que estaría en la Arena Woman Star, uno que, al conocerle por medio de las redes, descubrí, un luchador peculiar, carismático, tierno y arropado en una botarga bella. Si… conocí en videos y fotos a Wisin El Dog.

Estuve siguiendo las publicaciones de Wisin el Dog, siendo honesta, capturó toda mi atención, su gran desempeño en el cuadrilátero, su botarga tierna y abrazable, me brindó mucha diversión en la espera de la llegada del evento. Mis expectativas, cada día crecían, con la ilusión de verlo luchar y más aún de conocerlo y con esa idea clara, sabía que ahora sí, iba a disfrutar al máximo las luchas y ya no me permitiría quedarme en pausa como sólo espectadora.
Y llegó la fecha esperada… el plan fue llegar a buena hora, buscar el mejor lugar para admirar todo el evento, eso me permitió la oportunidad de conocer a varios de los protagonistas de la noche, luchadores entregados a su pasión, que antes de iniciar, se toman el tiempo de compartir con la afición, y sí… logré varias fotos, saludar y conocer de cerca a Los Helados Locos (que por cierto adquirí mi camiseta ese día) y me obsequiaron un helado, que con el clima que se vivía fue un lindo detalle refrescante. Otra foto fue con Gótico y Darko (de la facción de «Los Perdidos«), que por cierto que calidad de lucha con escaleras, fue un espectáculo muy creativo… para mí, algo super novedoso, con un gran nivel de dificultad y ejecutado fina, linda y rudamente.

Cada lucha tuvo su encanto, la gran emoción de admirar los vuelos desde la tercera cuerda, el ser parte de esos lanzamientos como misiles que cayeron fuera del ring, además de gozar como el referí al maravilloso El Justo, se movía por toda la lona y hacía lo que muy bien sabe hacer, impartir la Justicia y cuidar el buen espectáculo, otro gran personaje de la noche sin lugar a dudas.
Cuando por fin, llega la última lucha y presentan a Wisin El Dog, la Arena Woman Star se encendió con gran efervescencia, las luces, el sonido, los gritos y el unísono “Wisin, Wisin, Wisin”, nos llenó de energía y empezó la lucha. Les diré que genuinamente, goce a gran escala, todos los luchadores lucieron con sus movimientos sorpresivos, su capacidad de transmitir un ambiente de enfrentamiento y de buen humor, reímos mucho… escuchaba carcajadas, gritos y una que otra porra que saluda, que esa nunca falta, es parte de la esencia de la noche.

Wisin El Dog, nos robó el corazón a toda la Arena Woman Star, queríamos verlo correr, volar y bailar… El clima no fue el mejor aliado, pero aun así, disfrutamos cada instante, capturamos esas piruetas en el aire y a pesar de que en esa ocasión Wisin y su equipo, perdieron ante Los Helados Locos… con lo que yo me quedé es que todos ganamos, sí… ganamos un espectáculo de calidad, nos deleitamos con una noche intensa, donde la euforia, la alegría y la pasión por la lucha se vivió en todo momento.
Y llegó el momento cúspide, mi foto con Wisin… saben, fue recordar cuando niña iba al circo, o a la feria o algún parque de diversión donde hacía filas para tomarme fotos con mis personajes favoritos… esa misma sensación fue la que me regaló la Arena Woman Star esa noche. Fue mi turno de llegar con Wisin y de foto, de abrazo y hasta firma de mi Camiseta (misma que compre en línea en días previos para el evento).

Wisin, derrochó amabilidad, buena vibra y mucho carisma, solamente les puedo compartir que como siempre me pasa, al estar muy emocionada me pongo nerviosa… lo importante fue que si pude obtener fotos lindas, oportunas y bellas para el recuerdo.
Toda la noche, fue un gran regocijo, estoy complacida de descubrir esta nueva forma de entretenimiento, por poder ser espectadora de deportistas entregados, comprometidos con la lucha de calidad y con la afición, por hoy sentirme parte de este deporte que es cultura y folclor nacional. Que sigan las luchas, los vuelos desde la tercera cuerda, las grandes acrobacias, los gritos, los silbidos y los buenos saludos de la porra…

